Ultreia: el Camino en Sanabria

“Y eso es, aunque en principio pueda parecer extraño, algo irrepetible. Conforme vas cubriendo etapas, subiendo montes y cruzando puentes, las flechas amarillas te van contando que ese camino ya lo hicieron otros hace siglos, y que otros que antes que tú pisaron esas piedras y ese polvo, y bebieron de esas fuentes de agua perfecta. De nada te vale ser Fulano de Tal, tus apellidos, tu familia, tu dinero, tu profesión, tu patrimonio de nada te vale cuando nadie te conoce, ni las aguas de los ríos saben de tu curriculum. Lo que importa de pronto es lo otro, lo que se diferencia de ti, lo que ves, y no tú mismo. Y la humildad te hace grande, curiosamente, porque hace grande -la amplifica y la enriquece— tu propia mirada. Los delirios de grandeza quedan atrás…”
Juan Antonio Hernández

“Su sepulcro visitando
los enfermos
con la salud se encuentran.
Todos los pueblos, lenguas, tribus
acuden a él clamando:
sus ella, ultreya

Parece ser que antiguamente los peregrinos se saludaban diciendo “Ultreia, suseia, Santiago” (“Ánimo, que más allá, más arriba, está Santiago“). También se ha sugerido que cuando un peregrino saludaba a otro diciéndole “Ultreia” (“Vamos más allá“) el otro le respondía con “Et suseia” (“Y vamos más arriba“).

Ultreia – Wikipedia

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25 comentarios en “Ultreia: el Camino en Sanabria

  1. Eres tú el de la foto?? Es una foto preciosa, limpia y sugerente. “Lo que se diferencie de mí…” Que bonito Xibeliuss, bonito de verdad.
    Un abrazo:)

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    1. <D Psí, soy yo. No tenía otro modelo a mano y la foto quedaba un poco coja sin figuras, jejejee
      Creo que el texto de Juan Antonio ha explicado muy bien la sensación del camino. Como dice Dani, el habla del de Santiago; pero yo pienso también que es aplicable a cualquier otro.
      Un abrazo, Moni!

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  2. Me gustan mucho las palabras de Jose Antonio Hernández, el camino es mi gran asignatura pendiente, espero poder aprovechar la próxima convocatoria 🙂 la fotografía es muy bonita, cálida y suave, como el otoño que vivimos.

    Comparto la curiosidad de Moni, el de la foto eres tú? Siempre pienso en hacerme una fotografía así… lo malo es que saldría dándome la vuelta a ver si ya, a ver si ya, a ver si ya 😛

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    1. Jjejejeje Bueno, yo tengo una buena colección de “A ver si ya, a ver si ya…” Las guardo para si algún día hago una entrada con las tomas falsas.

      Un fuerte abrazo, Adra

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  3. El texto habla del Camino a Santiago, pero lo que dice es aplicable a casi todos los caminos. Salir, empezar a moverte. Un pie delante y el otro un poco más. No conocía el “Ultreia, Siseia” Igual te lo robo jajajaja

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    1. “Ultreia” no es mío, jejeje. Puedes cogerlo con toda tranquilidad. Me acabo de acordar que al primero que le leí esta expresión fue al gran Luis Carandell…
      El Camino de Santiago… yo creo que es el último reflejo que queda de los tiempos de la caminería, de cuando los viajes se medían en jornadas y en cada uno de ellos te pasaba de todo. Eran los peregrinos, sí, pero también los arrieros, los segadores, los temporeros, los militares camino de su destino, los condenados a galeras, los contrabandistas, los paisanos que bajaban a la corte, los estudiantes… En el Quijote y en otras de sus obras lo recoge muy bien Cervantes.
      Abrazos, Dani

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  4. Vivir con lo necesario. Recuerda siempre que es más importante ser que tener. Debemos aprender vivir con poco, descubrir que en la vida son necesarias pocas cosas y que nuestra riqueza está en nuestro interior. El Camino se acaba y continúa el Camino de la vida. Dice Hernández.

    Cada uno comienza el camino por motivos diferentes, pero sin duda, es un reto personal y ahí si que estás solo… solo frente a todo.

    Gran entrada. Preciosa foto, pero esa mochila lleva menos de lo necesario.

    Abrazo sanabrés.

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    1. Jjejeje No es la mochila de un peregrino, no. ¡A más de un peregrino “de verdad” le gustaría tener que cargar sólo con una como ésta!
      Un Abrazo, Inés.

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    1. Estamos teniendo un otoño espectacular, Enrique. Hay que aprovechar esta luz todo cuando se pueda.

      Fotos, no. Pero en el campo, campo, ten por seguro que siempre algo te está mirando – y la mayor parte de las veces no es humano y tú no le ves. (jo, esto ha quedado casi de terror)

      Amplector te, Henricus!

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  5. Yo también tengo pendiente el camino.Buen camino lo repito un montón de veces cada día con los peregrinos que me encuentro. Vivo en un a zona de paso con varios albergues cerca.
    Me encanta la foto.
    Un abrazo.

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    1. Jesús ¡no será por falta de caminos realizados! 😀
      Lo importante es ponerse andar… y no parar hasta alcanzar el destino que nos hayamos fijado. Y de eso sabes tú mucho
      Abrazos

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  6. Los caminos, por dificultosos que sean, han sido siempre recorridos por otras personas antes que nosotros y eso, la verdad, te hace tomar fuerzas y seguir adelante.
    Un saludo

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  7. … la humildad te hace grande, curiosamente, porque hace grande -la amplifica y la enriquece— tu propia mirada. Es así lo he podido comprobar miles de veces a lo largo de la vida. Bella fotografía otoñal. Un abrazo

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    1. Y pocas cosas te hacen humilde más rápido que andar jornada tras jornada, dormir y comer donde se pueda, etc. Es cierto, la humildad te hace grande.
      ¡Abrazos, Katy!

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  8. Estupenda foto, aras de suelo, aprovechando este añorado otoño.
    Ese camino, ese de Sanabria, es una asignatura pendiente que tendré que hacer algún día, que otros ya he hecho.
    Y sobre el Camino… cada uno hace el suyo y casi siempre sin plantearse motivos. Se hace y casi siempre se repite.

    · un abrazo

    · CR · & · LMA ·

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    1. Gracias, Juan Carlos. La foto al ras… es al mismo tiempo buscado y también por necesidad: nunca cargo con el trípode cuando salgo por ahí.
      Abrazos

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