As de Espadas

“ —En realidad es usted un individuo intratable —dijo el teniente D’Hubert, que comenzaba a exasperarse—. Las órdenes que el general me dio fueron de arrestarlo y no de trincharlo en lonjas, ¡Hasta luego!

Y volviendo la espalda al pequeño gascón que, siempre sobrio en la bebida, parecía haber nacido ebrio por el sol de su tierra de viñas, el nórdico, que en algunas ocasiones era buen bebedor, pero poseía el temperamento sereno que abunda bajo los lluviosos cielos de Picardía, se dirigió hacia la puerta. Pero al escuchar el inconfundible chirrido de una espada al ser desenvainada, no le quedó más remedio que detenerse.”¡Que el diablo se lleve a este loco meridional!”, pensó, dándose vuelta y observando con frialdad la agresiva actitud del teniente Feraud, con una espada desnuda en la mano.

—¡Ahora! ¡Ahora! —tartamudeaba éste, fuera de sí.
—Ya le di mi respuesta -dijo el otro, con admirable dominio.
Al principio, D’Hubert sólo se había sentido molesto y un tanto divertido; pero ya comenzaba su rostro a nublarse. Se preguntaba seriamente qué podría hacer para salir del paso. Era imposible huir de un hombre armado, y, en cuanto a batirse con él, le parecía perfectamente absurdo. Aguardó un momento y luego dijo exactamente lo que pensaba:

—¡Dejemos esto! No voy a batirme con usted. No quiero ponerme en ridículo.
—¡Ah! ¿No quiere? —silbó el gascón—. Supongo que preferirá usted que se le deshonre. ¿Oye lo que le digo?… ¡Que se le deshonre!… ¡Infame! ¡Infame! -gritaba, empinándose, y con el rostro congestionado”
Joseph ConradEl duelo

Armadura Gran Maestre

“Iñigo avanzó corriendo y se plantó delante del caballo del noble, impidiéndole el paso. Con ambas manos levantó la espada con empuñadura para seis dedos y gritó:

—Yo, Iñigo Montoya, os reto a luchar a vos, cobarde, cerdo, asesino, infeliz.
—Quitadle de mi camino. Apartad al niño.
—El niño tiene diez años y se queda —repuso Iñigo.
—Por hoy ya han muerto bastantes miembros de tu familia, conténtate —le dijo el noble.
—Cuando me supliquéis por vuestra vida, entonces me sentiré contento. ¡Desmontad!

El noble desmontó de su caballo.

—Desenvainad vuestra espada.

El noble desenvainó su arma asesina.

—Dedico vuestra muerte a mi padre —dijo Iñigo—. Comenzad.

Comenzaron.

No fue una lucha pareja, por supuesto, Iñigo quedó desarmado en menos de un minuto. Pero durante los primeros quince segundos más o menos, el noble experimentó una cierta inquietud. Durante aquellos quince segundos, unos extraños pensamientos cruzaron por su mente. Porque, aunque tenía diez años, el genio de Iñigo estaba allí.

Una vez desarmado, Iñigo permaneció muy erguido. No dijo ni una sola palabra; no suplicó”
William GoldmanLa Princesa Prometida

“No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes”
Arturo y Carlota Pérez-ReverteEl Capitán Alatriste

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16 comentarios en “As de Espadas

  1. Ya que jugamos al puzle, podríamos acabar con un giro insperado, sin derramamiento de sangre, gracias a que el valentón prefiere no acabar con la vida del contrincante, tal vez por humillarle un poco más y reservar el desenlace para otro día, tal vez por no poner todo perdido y gastarse luego un dineral en la tintorería:
    “Y luego, incontinente,
    caló el chapeo, requirió la espada
    miró al soslayo, fuese y no hubo nada.”

    Al Túmulo del rey Felipe II en Sevilla (Miguel de Cervantes)

    Saludos.

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  2. ¡Cuánto debe el noble deporte de la esgrima al tebeo “El As de Espadas” del siglo XX!
    Quizás Pérez Reverte también esté en deuda con él…;)

    Encantada de volver a saludarte, genio.
    Un fuerte abrazo.

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    1. ¡Caray, no lo conocía! He visto que era obra de Gago (El Guerrero del Antifaz) y Ambrós (El Capitán Trueno) Jjejeje Es posible que Pérez-Reverte esté en deuda con él, a mi el género de espadachines me llegó a través de Dumas, sobre todo y la película de Scaramouche.
      Me alegra mucho tu regreso, Marisa.
      Un fuerte abrazo

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  3. Nueva y elegante estética que estrenas con unas excelentes citas y una no menos buena fotografía.
    En cuanto a ases, siempre he dudado, de niño prefería el de oros pero ante el que mi abuela llamaba el copón… me rindo.
    Y si el vino es un Prieto Picudo, por ejemplo, pues no digo más.

    Un abrazo Xi

    · LMA · & · CR ·

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  4. Yo también me rindo al copón 😀 Iba a decir que a ti también, pero con el tono general del post me sale que me rindo a vos 😛

    Muuuuuy chula la foto. Y el blog. Un beso

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    1. 😀 😀 😀 ¡Bienvenida sea su merced! ¡Y sírvase tantos copones como sean necesarios – y pueda encontrar!
      La espada invita a recordar grandes héroes de la ficción… porque los de verdad debían tirar a menudo de ese pincho que medio se ve en la empuñadura, tan traicionero que no debe lucir romántico en ninguna película :p
      Un fuerte abrazo, Vega, y gracias por venir.

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  5. HOy habría sido muy buen día para sacar a pasear mi espada, si la tuviera, dorada, brillante; sin armadura incluso.Sólo la espada, fina y reluciente. Y muy afilada, afildísima, el más noble y templado de los metales del reino a mi servicio, y yo al suyo, para siempre y por siempre leal y a sus pies.
    Sí, me habría venido de maravilla.

    Me gusta mucho el nuevo hogar, tuyo:) Y me gusta recordar historias…La princesa prometida es una de las favoritas de mi hermana Cristina, que tiene mucho mejor gusto que yo para muchas cosas.
    Y respecto a “ese señor que me sonaba”, Joseph Conrad, caí en la cuenta de que leí una novelita que me encantó de entre las posesiones literarias de mi marido (que me deja leer, pero son suyas, me subraya cada vez que me acerco XD..)..”El corazón de las tinieblas”…muy bello.

    Que bien Xibeliuss, encantada de visitar tu nuevo blog:)
    Un fuerte abrazo!

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    1. Querida amiga: Para esos días de ira aguda que usted refiere, hágame caso: déjese de espaditas afiladas y otros florines y agarre un buen sable pirata de los grandes, bien pesado y dócil de maniobrar. Una tanda continuada de mandobles a diestro y siniestro, on metodología pero sin excesivo control, se han demostrado sumamente eficaces en la lucha contra la fustración y el mal humor” 😀 😀 😀 Siento el mal día, Moni. Cuando tocan, no hay más remedio que aguantar como se pueda y esperar que se vayan pronto.
      Yo no lo veo como un nuevo blog; más bien es juntar en una sola casa dos blogs que eran uno pero que estaban separados 😀 O algo así. Y, ya de paso, he aprovechado para modernizar un poco esa casa.
      Gracias por seguir. Un fuerte abrazo, Moni

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