Verdes

“El que los pueblos de la Tierra no se hallasen preparados para afrontar la llegada de los marcianos fue exclusivamente culpa suya. Debieron haber prestado mayor atención a la advertencia que supusieron los sucesos del siglo anterior y, en especial, los de las precedentes décadas.

“En cierto modo, se puede considerar que tal advertencia databa de mucho tiempo atrás, ya que desde que asentó la opción de que la Tierra no era el centro del Universo, sino sólo uno más entre los varios planetas que giraban alrededor del Sol, los hombres han especulado sobre si los demás planetas no estarían también habitados. Sin embargo, tales especulaciones habían permanecido siempre en un plano puramente filosófico, tal como ocurre con las especulaciones sobre el sexo de los ángeles o sobre si fue antes el huevo o la gallina.[…]

“Las novelas de ciencia ficción tuvieron un gran auge, lo que, unido al desarrollo de la ciencia, hizo cada vez más difícil el deslindar, en las novelas, la ciencia de la fantasía. Cohetes V-2 cruzando el Canal y bombardeando Inglaterra. Radar, sonar. Luego la bomba A. La energía atómica. La gente empezó a creer que la ciencia podía llevar a cabo cualquier cosa que se propusiese.[…]

“Esa psicosis de anticipación no sólo afectaba al hemisferio occidental. En todas partes, la gente estaba dispuesta a creer cualquier cosa, como aquel japonés, en Yamanashi, que decía ser un marciano y fue rápidamente linchado por una turba que creyó en sus palabras. Luego, las algaradas de Singapur en 1962. Y se sabe ahora que la revolución filipina del año siguiente fue iniciada por una secta secreta mahometana, que decía estar en comunicación mística con los venusianos y actuar bajo su guía, consejo y dirección. Y en 1964 ocurrió aquel trágico accidente de los dos aviadores del ejercito estadounidense que se vieron obligados a hacer un aterrizaje forzoso con la nave espacial de prueba que pilotaban. Tuvieron que aterrizar al sur de la frontera y fueron entusiasta e inmerecidamente eliminados por los mexicanos, quienes, al verlos salir del aparato con sus trajes y cascos espaciales, los tomaron por marcianos.

“Sí, debimos estar preparados para lo que ocurrió. Pero, ¿y para el modo en que llegaron? Sí y no. La ciencia ficción ha presentado a los marcianos bajo mil aspectos distintos –altas sombras azules, reptiles microscópicos, gigantescos insectos, bolas de fuego, flores ambulantes, lo que se quiera–, pero siempre evitó cuidadosamente lo vulgar, y lo vulgar resultó ser cierto. En realidad eran pequeños hombres verdes.”

Fredric BrownMarciano, Vete a Casa, 1955

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13 comentarios en “Verdes

  1. A veces pienso que el hombre es (somos) una especie profunda e inevitablemente paranoica, o lo que los psicólogos y compañía califican como “paranoico” Piénsese por ejemplo en la que prepararon en Egipto con las pirámides, en los dioses de uno y otro lado del charco, en la mitología, en las cruzadas…eso así, por encima.

    Y es que hay que creer en algo. En algo más, que lo que vemos realmente en el espejo. Nuestro mayor logro es nuestra condena, pero es tan genial…que no entiendo porqué si fuéramos a un especialista en salud mental, tratarían de curarnos, primero haciendo que nuestra infancia en vez de patria quedase como una tierra de nadie masacrada por un tormado y, si eso no funcionara, drogándonos. Para quedar bastante peor de los que estuviéramos, pero mucho más aburridos. JAJA. Que ironías.

    A mí me gusta pensar que si algún ser extraterrestre ha llegado a la tierra, sin duda alguna, es un hongo.
    Muchas personas equilibradas que conozco, creen que están aquí hace tiempo, y que los gobiernos lo ocultan y lo utilizan. Y mirando mirando, como mero ejemplo, el panorama político actual…pues puede ser, y para colmo entonces, los extraterrestres serían unos cachondos.

    Preciosa la foto, van a abducir a la flor fucsia…Y precioso e interesante texto para liberar la imaginación. Y para aprender a que no te confundan nunca con un marciano 😉

    Un fuerte abrazo

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    1. Uhum… Interesantes temas planteas, Moni. Yo creo que todas las paranoias de este tipo al final vienen de la “necesidad” de encontrar un sentido metafísico a la vida humana. Yo pienso – y asumo que no necesariamente tengo razón 😉 – que la vida humana no tiene ni más (ni menos) sentido que la vida de un hongo o de un mapache: nacemos, crecemos, nos reproducimos (a veces) y morimos. Ya. Lo malo es que tenemos consciencia de nosotros mismos y por eso nos entran necesidades de “transcender”. Lo bueno es que de ahí surge todo lo que llamamos arte, literatura, etc.

      Fredric Brown, el autor del texto de la entrada, era un escritor de a tanto el kilo de cuartillas mecanografiadas. Escribió principalmente novela negra y ciencia ficción, los géneros “pulp” por antonomasia. Pocas veces, aunque sí más de una y de dos, alcanzó niveles de buena literatura al estilo Bradbury o Chandler. Casi siempre, sin embargo, trató sus temas desde una perspectiva original y cargada de un humor “atónito”, como si mantuviese la extrañeza de un niño ante el mundo de los adultos. Como si todo fuese un juego, después de todo.

      “Marciano vete a casa” se parece mucho a la peli de Tim Burton “Mars Attack”, sólo que está escrita cuarenta años antes y las imágenes las pones tú al leerla, no la pantalla de cine. En este caso es una ventaja. Creo que es un buen ejemplo de esa mirada infantil a reivindicar.

      Gracias, Moni. Un abrazo.

      Pd. No te fies de la de fucsia: Yo creo que es la generala de las majorettes y nosotros los que seremos abducidos:D

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  2. La foto es fantástica y el texto delicioso, estoy segura de que los mexicanos no se equivocaron. Tiraban a dar. 😀

    Un beso

    (Reconozco, avergonzada, pero no mucho, que en lugar de” Marciano vete a casa” leí Mariano y… sí. XD)

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    1. 😀 😀 😀 😀 😀
      Bueno, siempre podemos mandar a Mariano al sur de la frontera vestido de astronauta, a ver si hay suerte.
      Habrá que intentarlo otra vez.
      Un fuerte abrazo, Vega

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  3. No suelo leer ficción, pero si pienso algunas veces (cada vez más a menudo ) que los hombrecillos verdes o azules somos los humanos. Mira sino su comportamiento, son la única especie que se salta todas las reglas y me asusta lo que pudiera llegar a ser para este mundo y las demás especies.
    Abrazos amigo.

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    1. ¿Lo que podemos llegar a ser? ¡Lo que ya estamos siendo para este planeta! La única duda es si nuestra obra será reversible.
      No me lo había planteado así, pero, desde luego, no te falta razón, Inés.
      Un fuerte abrazo.

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  4. ¿Y si somos nosotros marcianos de nuestro propio planeta? ¿Y si vinimos en la noche de los tiempos y lo borramos de nuestra memoria? Un ser con cabeza, pelos por el cuerpo, dos ojos, una lengua saliendo de una boca salivosa, una peste de mil demonios y unos dedos largos para atrapar cosas no es precisamente normal. Y la actitud para con nuestro planeta mucho menos: destrucción, guerra, ansia de poder y de sangre. Somos nuestros propios marcianos. ¿A qué temer a los verdaderos?
    Un saludo

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    1. Más que un retrato, nos has hecho un traje de pana, Carmen 🙂
      No te falta razón, coincides en muchas cosas con el comentario de Inés un poco más arriba: La amenaza más fuerte que tenemos somos nosotros mismos (lo que, como especie, tiene su aquel).
      Saludos.

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  5. Según comencé a leer me trajo a la memoria aquella serie que ha nombrado Cayetano y me esperaba encontrar con aquellos seres de V, mi sorpresa ha sido encontrarme con unos seres que pasan desapercibidos. Una cosa es lo que imaginamos y otra lo que sucede.
    Un abrazo.

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    1. “V” fue todo un bombazo en aquella televisión de los primeros 80 😀 A mi me pilló ya un poco resabiado: por entonces era un devorador inmisericorde de ciencia ficción y ya había “visto” extraterrestres de todos los tipos y maneras, jejeje.
      Un abrazo, Valverde

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  6. Más valle que no cunda el pánico. Sería curioso descubrir que los marcianos están entre nosotros en forma de flores u otros vegetales… ¿No sería una atrocidad descubrir que nos los comemos en alguna ensalada dado que en el Levítico ni en el Deuteronomio existe prohibición expresa alguna?
    En cualquier caso, sean marcianos a no lo sean, los de esa flor son realmente bellos, más que nosotros.
    http://ateismoparacristianos.blogspot.com.es/2016/04/11-cosas-que-prohibe-la-biblia-pero-que.html

    Un abrazo majo

    · LMA · & · CR ·

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