Ira Roja

Ellos tienen la razón.
Nosotros tenemos la locura.
Ellos tienen la televisión.
Nosotros tenemos las calles.
Ellos tienen el dinero.
Nosotros tenemos la vida.
Ellos tienen las balas.
Nosotros tenemos los corazones.
Ellos tienen la guerra.
Nosotros tenemos la cama.
Ellos tienen la angustia.
Nosotros tenemos la rabia.
Ellos lo tienen todo.
Nosotros tenemos lo que les falta

Protohistoria del Hard Rock español. 1978, los tiempos de Chapa Discos, Viva el Rollo que antes fue rrollo(sic) y el llamado Rock Mesetario. De Vallecas surgió un grupo llamado Madrid-20 (el distrito postal del barrio), que, por intervención del publicista Rafael Baladés, cambió su nombre a Red Box El Rojo, una marca de pantalones vaqueros. En aquellos tiempos lo de reunir dinero para comprar instrumentos, alquilar un local de ensayo, una furgoneta y esas cosas que hacen los músicos era muy complicado, por lo que abundaban apaños de este tipo. ¿Alguien recuerda el “Bocata Rock“? ¿Y Old Chap, otra marca de vaqueros, que promocionó visitas como la de Bob Marley – concierto prohibido en Madrid a pocas horas de su inicio – o el tremebundo bolo de Lou Reed en el Mosca?

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El caso es que los Red Box El Rojo cambiaron su nombre, pero no del todo: en la capital tocaban con el seudónimo de los vaqueros y a provincias salían con el antiguo de Madrid-20. Fue un conjunto de corta duración: grabaron un single para Chapa y luego desaparecieron; Juan Luís Serrano “Tío Luis“, cantante y bajista, empezó a trabajar con miembros de Union Pacific y en poco tiempo lanzaron Obús, cuya trayectoria ya es conocida por todos.

Panzer-galleta
El single que grabaron es, sorpresa, una pequeña brutalité, más en la onda Stooges que Zeppelin. La letras (“Ira Roja” y “Todos nosotros“) fueron escritas por el mencionado Rafael Baladés, autor también del “Libertad sin ira” de Jarcha (de verdad, eh: pueden comprobarlo en cualquier lado (1)). Un personaje “endémico” de aquellos momentos pre-movida, omnipresente en cualquier sarao relacionado con los conciertos o la promoción e impulsor de ideas de todos los colores, desde las perfectamente válidas a las perfectamente absurdas. Un día, tal y como había llegado, desapareció del mundillo del rock de repente y volvió a centrarse en la publicidad. Hay quien dice que en esa decisión tuvo mucho que ver Miguel Ríos, con quien había montado dos ediciones de las llamadas “Noches Rojas“: la primera funcionó bastante bien, pero la segunda acabó en los tribunales, dicen también que porque el rockero granadino necesitaba pasta con urgencia tras la quiebra de la panificadora que tenía con Santillana y otro del Real Madrí cuyo nombre he olvidado…

Ah, que tiempos aquellos.

Ellos tienen los vicios.
Nosotros tenemos el placer.
Ellos tienen las leyes.
Nosotros tenemos la justicia.
Ellos tienen la avaricia.
Nosotros tenemos “el qué mas da”.
Ellos tienen el orden.
Nosotros tenemos la libertad.
Ellos tienen la tierra.
Nosotros tenemos los caminos.
Ellos tienen la angustia.
Nosotros tenemos la rabia.
Ellos lo tienen todo.
Nosotros tenemos lo que les falta.
Ellos son todos ellos.
Nosotros somos nosotros.”

Imágenes vistas en www.todocoleccion.net y www.bob-marley.es

(1) La música de “Libertad sin ira” fue obra de José Luis Armenteros y Pablo Herrero, otros dos todoterreno surgidos de Los Relámpagos que compusieron, además, parte de lo mejor del repertorio de Nino Bravo o Formula V entre otros muchos. José Luis falleció a principios de este mes.

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15 comentarios en “Ira Roja

  1. Ay, iba leyendo la letra y me vino a la cabeza un “cantar” de mi madre: “ellos por el puente, nosotros por el río, ellos a peñazos, nosotros a puñaos de agua, como los pusimos ellos a nosotros”… si, lo nuestro mola más, pero siempre ganan ellos 😦

    Todo esto que has puesto sonaría de puta madre en algún garito que Don Nemesio del Moral no frecuentase… pero tú a tu aire, eh? que las cosas de palacio van despacio 😛

    Un abrazo grande, he disfrutado mucho el post 🙂

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    1. Esperemos que el “cantar” de tu madre no se convierta en el himno del bicentenario del atleti 😉 O de otros eventos más cercanos… Que sí, que ya estaría bien que alguna vez toque.
      Hay una cosilla por ahí del Tío Tijeras… pero, jo, ahora los tiempos me vienen complicados para sentarme y darle forma. Pero esta ahí, sigue en marcha 🙂 ¿Llegaste a ver el cuento de “Investigación”, el “nacimiento” en papel del Indio y de Tebib?
      Disfruta mucho por el sur, y que te haga buen tiempo. Vitoria es mu bonita 😀 😀 😀
      Un besote, Vega

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  2. Se evaporó mi comentario, voló…

    Decía que me encanta cuando te pones a hablar así de música. Mi hermano también me habla de música a menudo, desde que nací. Vivió todo aquello de la movida y premovida, y yo recuerdo cómo mi hermana y yo nos refugiábamos en su reino, su habitación; desordenada, llena de discos, acordes de guitarra, con las paredes llenas de posters de “castillos en el aire”; recuerdo verle llenarse el pelo con la brillantina de Travolta mientras mi madre refunfuñaba; recuerdo sus pantalones aquellos raros, de “pata ancha”, e ir a buscarle a escondidas al “Poka” (Pokachicha) para que me enseñara a jugar al futbolín y a la máquina de bolas…aunque yo sólo llegaba a verlas de puntillas. Cuando me habla así de música, brillándole los ojos (él también tuvo su grupo), entiendo una frase de tres… pero lo suficiente cómo para amarla, y amar todo aquel mundo, aún.

    Que tiempos aquellos, sí…
    Que quiero que vuelvan, pero que las estrellas fugaces son unas mamonas, en el fondo.

    Me encanta la canción y todo el post; un “puntazo” lo de Lou Reed…y aquello del “peligro de hacer conciertos en los barrios obreros…”

    Un abrazo grande Xibeliuss

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    1. Jjejejee Ahora no sé: en mis tiempos, los “hermanos mayores”, los tuyos y los de tus amigos, eran los encargados de traspasar de generación en generación el Santo Grial de la Música Molona. Gracias a ellos descubrías discos, grupos, casi imposibles de encontrar en la radio comercial (aunque,mira, había programas en la tele como Musical Express y en Aplauso aparecía AC/DC entre los Pecos y Miguel Bosé), Yo al concierto de Lou Reed en el Román Valero no fui, era pequeño y ni de coña conseguía permiso para según que cosas. Los que conocieron al Lou “vestido con traje que llama a su novia desde el hotel” quizás no recuerdan al mutante pasado de speed, con el pelo rapado y teñido de rubio platino,que compartía su vida con travestis y fingía meterse picos en el escenario. Esa era la imagen que se tenía de Lou en la España de aquellos años, aunque ya empezaba a no ser verdad. Algunos de los “hermanos mayores” de mi pandilla sí estuvieron allí y nos lo contaron de primera mano (y coincidía bastante con lo que salió publcado) Por entonces se decía que en los locales de ensayo de Madrid siguieron apareciendo durante años piezas del equipo de sonido de aquel concierto frustrado 😀
      Un besote, Moni.

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    1. Tenía “buena mano” Rafael Baladés para concentrar en pocos versos aquellos tiempos de frustración y esperanza. Como digo, por lo que sé se centró en el mundo de la publicidad y ya no publicó nada más. Un personaje curioso de veras.
      Un abrazo

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  3. Tiempos gloriosos aquellos. Los músicos eran unos valientes (“Se fuerza la máquina, de noche y de día. Y el cantante con sus músicos se juega la vida.”)
    Chapa discos, Leño, Obús, Cucharada, Asfalto, Ñu… Aunque yo era más de la música de finales de los 60 y principios de los 70, con el año emblemático en medio del 68, reconozco el talento y el arrojo de toda esta gente “del rollo”. Paralelamente al fenómeno musical florecía el cómic para adultos de la mano de Totem, El Víbora, 1984, Zona 84 después (tengo casi todos los números), los fanzines, Metal Hurlant, CIMOC… Me gustaba mucho aquello de finales de los 70 y primeros 80. Luego vino el pop pedorro, los videoclips, el Betamax, el consumismo y todo aquello se fue al garete.
    Creo que me puse nostálgico. Viva Pink Floyd y el vinilo.
    Un abrazo, Xibelius.

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    1. ¡Vivan! 😀
      Al sello Chapa posiblemente se le puedan hacer muchos reproches; su mayor logro fue dar visibilidad conjunta a un buen puñado de grupos que, de otra manera, habrían quedado en el olvido. En España se llevaba haciendo muy buena música desde al menos finales de los 60/principios de los 70: sin embargo, se publicaba en sellos pequeños, sin infraestructuras y los discos desaparecían del mercado sin dejar rastro. Hoy, esos discos de Máquina, Cerebrum, Eduardo Bort, Atila, etc, desconocidos para el gran público, se valoran y se cotizan a precios salvajes entre los coleccionistas. Al menos Chapa consiguió que la siguiente “generación” saliese del underground.
      Un abrazo, Cayetano

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    1. 😀 A veces no viene mal un pequeño chapuzón de nostalgia, ¿no, Pepe?
      Yo creo que hoy también se sigue haciendo buena música. El tema es que no alcanza la repercusión que tenía antes. La industria discográfica ha cambiado tanto que creo que será imposible para una banda, por mucho talento que tenga, alcanzar el estatus de superestrellas que tuvieron Pink Floyd o Queen o los Stones. Hoy los grupos tienen que funcionar a un nivel mucho más humilde.
      Gracias, Pepe. Saludos

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      1. No hay tanta repercusión pero al mismo tiempo es más fácil escuchar diferentes grupos con las nuevas tecnologías, supongo que no hay mal que por bien no venga.
        Un saludo y gracias por el pequeño chapuzón de nostalgia.

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  4. Excelente regreso a tiempos pretéritos. Relámpagos y Pekenikes fueron los primeros grupos instrumentales, un poco a la sombra de Shadows y Ventures.
    Miguel Ríos, antes Mike Ríos, antes Miguel Ríos, nos dejó sus Noches Rojas… pero lo que más me gusta es esa ira roja, esa ira que tenemos que reeditar día a día.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

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  5. Perdona, reconozco que soy una auténtica ignorante en temas de música. Quizás me suenen algunos más de mi generación o yo qué sé, pero el caso es que no me suenan de nada. Me ruborizo cuando lo confieso.
    Un saludo

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