Lanzamiento

Viajes

“Impulsé aquella barca mar adentro como desde una rampa de lanzamiento, como un pájaro que despliega sus alas en la cima de un acantilado y permanece suspendido en el aire. Experimenté una sensación de libertad, una impresión desmedida de júbilo… como si realmente fuese un pájaro intentando volar por vez primera. Todo —lo inesperado, lo funesto y lo más afortunado— parecía planeado como si yo no fuese más que un lego sobre el que la aventura hubiese querido descargar su desconcertante imprevisión; pero cuando la barca comenzó a avanzar, sentí de algún modo que en esta huida tenía que arreglármelas solo”
Joseph Conrad, Ford Maddox Ford – La aventura

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El Mar Pequeño

Viajes

“—¡Que rabie ese rancio!—decía doña Manuela, indignada al saber la furia con que su hermano había acogido tales reformas—. ¿Cree que toda la vida la hemos de pasar como unos miserables, con pan y cebolla y un vestido viejo?
Don Juan también hablaba, y había que oírle.
—Tu madre está loca—decía algunas veces a Juanito en la puerta de Las Tres Rosas—. Si esto sigue más tiempo, todos iréis a pedir limosna. ¡Ah, qué cabeza…! ¡Parece imposible que sea mi hermana! Para ella lo principal es aparentar, y del mañana que se acuerde el diablo. Lo que yo digo: «arroz y tartana…» y trampa adelante.”
Vicente Blasco Ibañez – Arroz y Tartana

Coartada

Viajes

El infierno de los vivos no es algo que será; hay uno, es aquel que existe ya aquí, el infierno que habitamos todos los días, que formamos estando juntos. Dos maneras hay de no sufrirlo. La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y volverse parte de él hasta el punto de no verlo más. La segunda es peligrosa y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar, y darle espacio.”
Italo Calvino – Las Ciudades Invisibles